A 157 años del natalicio del Apóstol José Martí, ninguna fecha más significativa que esta para declarar el pasado 28 de enero a Ciudad Escolar Libertad (CEL) como Monumento Nacional.
La actividad tuvo lugar en medio de la alegría de sus educandos, la satisfacción de padres y maestros, y el orgullo de contar con un verdadero templo cultural, donde hace medio siglo Batista instaló la fortaleza más importante de la tiranía.
Luego de que alumnos destacados depositaran una ofrenda floral al Maestro —el más universal de todos los cubanos, Nilson Acosta Reyes, secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Monumentos, dio lectura a la resolución que aprueba la declaración, y se refirió a los pormenores históricos que incidieron para tomar esta decisión.
Instantes después dos pioneros develaron la tarja que dejará para la posteridad tal reconocimiento.
En nombre de los estudiantes y trabajadores de este Complejo Pedagógico, el historiador de CEL, el profesor Ramón Cuétara, expresó el agradecimiento por este homenaje y dijo que era “un sueño largamente acariciado y que hoy se convierte en una hermosa realidad”.
Explicó a los niños y adolescentes allí presentes que esto no fue siempre así. “Columbia era el punto de apoyo que hacía posible a Batista mantenerse en el poder; era la cabeza de la tiranía militarista; era el escenario donde se fraguaban las traiciones de la Patria.
“Por eso —agregó— la nación entera recibió con tanto amor la sustitución del palanqueo de los fusiles y el espanto de las casamatas por el trajín de los libros y la emoción estudiantil de un nuevo curso, o el acontecimiento histórico de hacerse pionero”.
En otro momento de su intervención, Cuétara mencionó los hechos significativos que ocurrieron a pocos días del triunfo revolucionario en CEL, como son que el 2 de enero, el Comandante Camilo Cienfuegos entró en el campamento de Columbia y tomó el mando; el 8, ingresó la Caravana de la Libertad con Fidel al frente, y el 10 de marzo de ese propio año, el Señor de la Vanguardia derribó los muros de la instalación, residuos de la tiranía y lo que ella había significado para los cubanos dignos.
Durante el acto fueron honrados por su inteligencia, abnegación y entrega al trabajo de la dirección de CEL Eutimio González, Hildelisa Hernández, Neyda Betancourt y Olga Sotolongo.
Presidieron el homenaje dirigentes del Partido en el territorio y autoridades del Ministerio de Educación y de CEL.
Fuente: Trabajadores